La moda de los mercados 'gourmet'

 

 

 

Los mercados 'gourmet' están de moda. Tanto, que en algunas ciudades donde apenas se han acabado de remodelar algunos mercados tradicionales de abastos que estaban viejos y ruinosos ya se acumulan los proyectos municipales como si ya no pudiera venderse el género de otra manera. Ése es el modelo que se ha seguido en varias ciudades españolas.

Los mercados 'gourmet' están de moda. Tanto, que en algunas ciudades donde apenas se han acabado de remodelar algunos mercados tradicionales de abastos que estaban viejos y ruinosos ya se acumulan los proyectos municipales como si ya no pudiera venderse el género de otra manera. Ése es el modelo que se ha seguido en varias ciudades españolas.

Tal vez haga su compra de Nochevieja en uno de ellos. Son espacios a mitad de camino entre los 'mercas' o el modelo del parisino Rungin(en sustitución del céntrico y mítico Les Halles), que abastecen a todos los grandes restaurantes de la capital francesa y de los modelos del muniqués y minimalista Dallmayr que nace por la expansión de varias tiendas de 'delicatessen'. También tienen en su mayoría como denominador común el aprovechamiento de estructuras arquitectónicas de gran interés, aunque tanbién con un abultado coste de rehabilitación.

El mito de La Boquería

La 'moda' empezó en Madrid, aunque se puede decir que el origen está en Barcelona y otras capitales eurupeas. Con las novelas de Manuel Vázquez Montalbán -y su detective Carvalho- y otros escritores comoEduardo Mendoza o Carlos Ruiz Zaffón nos enteramos de que La Boquería era mucho más que simple mercado. Para algunos, una especie de iglesia en su religiosidad 'gourmet' aunque el gran mercado barcelonés enclavado en Las Ramblas nunca necesitó ni usó tal apellido.

La Boquería sigue siendo sobre todo un mercado con todo su sabor popular donde puedes encontrar cosas sorprendentes, capaces de enloquecer al paladar más exigente. Pero no se le puede considerar una 'moda' más que por su incorporación a todas las guías turísticas.

Ha sido hace unos años cuando han comenzado ayuntamientos y consejerías una competición por presentar al mundo su mercado más moderno y glamouroso que los demás.

En Madrid, concretamente en un par de años, se han convertido en mercados 'gourmet' el tradicional de San Miguel, cercano a la Plaza Mayor y considerado "Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento". Fue construido en 1835 por el arquitecto Joaquín Henri y rematado en 1916 por Alfonso Dubé y Díez); el de San Antón, en la exigente zona de Chueca, y el Isabela, este último abierto en plena crisis y con el acento gastronómico en los productos españoles.

Valencia lidera los proyectos presentados

Aunque si se tiene en cuenta el tamaño de la ciudad, se puede declarar en este momento a Valencia campeona. Si no de mercados, al menos de proyectos presentados. Tras la remodelación del Mercado Central, una joya de la aquitectura del modenismo situada frente a la Lonja de la Seda que hace que algunos lo llamen "la catedral", y el de Colón, está elmercado del Grao, que ha sido el elegido por el Ayuntamiento de Valencia para aprovechar el turístico y comercial de la vecina Marina Real. Aunque la empresa renunció al contrato por recelos con el Plan Confianza de la Generalitat, que habría de costear la mitad de los 5 millones de inversión y también por la exigencia de llevar la gestión completa del recinto, que en primera instancia dejaba en manos del ayuntamiento la parte de mercado público.

A apenas unos 200 metros se plantea el proyecto de Tinglado 2. También el mercado de Rojas Clemente ha mostrado su interés en seguir este camino, con propuestas que la Concejalía de Mercados valora en la actualidad.

Sevilla se apunta a la moda

En Sevilla han permanecido muchos años cerrados mercados tradicionales de abastos como el de la Encarnación o el de Triana, a la espera de remodelaciones de las barriadas que pudieran dar de nuevo acogida a los puestos, sus duelos y sus clientes.

Tras pasar años en espera de recuperar su antiguo ajetreo, ahora se planean en la capital andaluza no uno, sino dos mercados 'gourmet' para dar satisfacción a una demanda muy poco definida.

El primero de los proyectos es el del mercado de las Naves del Barranco, una antigua estructura municipal al lado del río nada menos que construida por Gustave Eiffel -mucho antes de ser el prestigioso ingeniero que recibiera el encargo de la torre que habría de simbolizar París-. En principio fue un mercado de pescados no ha tenido utilidad en los últimos años. Hasta se planificó su uso como centro de interpretación de la Semana Santa.

Durante el pasado verano, el mercado de las Naves del Barranco fue noticia hasta en la 'prensa rosa', dada la disputa en las plicas denombres de fama como Francisco Rivera Ordoñez y Carlos Herrera, que se enfrentaban a la candidatura de José María Manzanares y Sergio Ramos con el morbo añadido de que Cayetano Rivera, hermano menor de Francisco, presentó una tercera copción aunque fue rápidamente descartada de la pugna final.

Famosos toreros, futbolistas y periodistas enfrentados por un negocio, una combinación infalible para popularizar un proyecto que sufre ahora un retraso por los recursos presentados tras la decisión final que dio la adjudicación al mayor de los Rivera y al conocido periodista.

Pero, cuando parecía que la fiebre del mercado 'gourmet' se aliviaba tras conocerse la decisión del concurso, acaba de surgir otro proyecto. Ha sido auspiciado nada menos que por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, para construir otro mercado 'gourmet' en otra zona céntrica de la ciudad, la Puerta de la Carne, con nombre bien apropiado para un mercado de abastos, 'gourmet' o no, y donde ha permanecido vacío nueve años el edificio que albergaba a los tradicionales puestos.

Según anunciaba el alcalde sevillano, este segundo mercado será un espacio multidisciplinar "abierto a toda la ciudadanía y orientado al crecimiento integral de la persona y al desarrollo de las relaciones humanas". Lo que podría interpretarse como que seguirá el ejemplo del mercado de El Ensanche de Bilbao, donde se ha reservado un espacio para diversos tipos de manifestaciones culturales. Y para no quedarse atrás, Marbella también estudia la puesta en marcha de su propio mercado 'gourmet'.

¿Una moda pasajera?

Cualquiera diría que es peligrosa esa opción por el lujo gastronómico en plena crisis, desde ayuntamientos y comunidades autónomas, aunque como mínimo los mercados tradicionales necesitarán un lavado de cara. Son nuevos espacios que buscan su sitio entre lo popular y lo refinado, un equilibrio no siempre conseguido y un negocio tampoco muy bien definido en todos los casos, aunque atrae a muchos a formar parte del negocio.

Fuera de España, algunos modelos de mercados 'gourmet' se han consolidado y triunfado evidenciando que respondían a la demanda de la población. Es el caso del Mercado Victor Hugo de la francesa ciudad de Toulouse, donde tan sólo por 15 euros por persona se puede degustar, en el mismo mercado, la gran variedad de productos de la región como vinos y quesos sin abandonar un ambiente popular.

Se entiende que los escritores se prendaron en su día de La Boquería o del Central de Valencia por su autenticidad y la vida que corría entre sus puestos. Por eso, los más críticos a las últimas iniciativas aseguran que algunas mañanas el de San Miguel de Madrid parecía la salita de conspiradores del Ayuntamiento, con más concejales que amas o amos de casa. Y más copas de champán que merluzas e higaditos.